¿Podríamos hacer una hoguera también en casa?

¡Por supuesto! La solución es una chimenea o estufa que esté cerrada con un cristal vitrocerámico. Se puede oir el crujido y ver las fascinantes llamas vacilantes a través del cristal al mismo tiempo que hace de protección para las chispas. El cristal vitrocerámico puede soportar las altas temperaturas que se generan en la cámara de combustión cerrada.